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Los Sucesos de Hermigua: Marzo de 1933

En los años treinta del Siglo XX, una de las pocas obras públicas en la isla era la carretera que debería unir San Sebastián de La Gomera con Vallehermoso. Al ser una obra pública se debía respetar la jornada laboral estipulada por ley, y eso contravenía a los "caciques" que solían contratar a sus jornaleros por 12 o 14 horas.

En Hermigua las condiciones eran dificiles, el paro hacía estragos entre los jornaleros y trabajadores, tal es así que la Federación Obrera de Hermigua convocó huelga general para el 21 de Febrero de 1933, bajo este manifiesto, que nos aclara muchas de las circunstancias en las que vivían los habitantes de Hermigua y del resto de la isla.

 


 

Camaradas,

¡¡ VIVA LA HUELGA GENERAL !!

A los Obreros, Campesinos y simpatizantes. Al Pueblo en general.

 

Camaradas y amigos:

Acompañados de unos sentimientos de rabia y de dolor va esta protesta. Nuestro fervor por la República así nos lo dice. Nuestro pueblo se hunde más y más, bajo el peso  de una canalla que cada día siente más también el deseo de seguir embriagándose en el ciénago de corruptelas morales y políticas. Nos referimos, camaradas, a ese baboso caciquil tradicional, que como los caimanes cambian de color por momentos y que en sus diferentes modalidades giran con nombres distintos: Acción Popular Agraria, Radicales y Asociación Patronal Agrícola. Enemigos emboscados de la República, hallándose esperando el momento propicio para darle el zarpazo. Localmente contra nosotros, los trabajadores, la lucha. Como trabajadores nos defenderemos y como únicos representantes de la República aceptamos la batalla. En esta batalla mediremos nuestras manos y en ella verermos, si ellos, los señoritos, que se llaman agrarios y agrícolas, las tienen tan endurecidas por los callos como las nuestras. Callos, compañeros, que nos los hemos hecho, para que pudieran comer, esos que hoy quieren darnos latigazos. La rabia de esta injusticia ahoga nuestras garagantas. Nuestras mujeres y nuestros niños se ahogan como nosotros y a ellos y ellos pedimos ayuda, aunque solos nos bastaríamos. El dolor, es en ver que, hermanos de lucha y miserias como nosotros, alimentan todavía a esos bandidos para que nos siguan espoleando con un sarcasmo y un cinismo digno de un Judas cuando vendió a Jesucristo.

 

Pues bien, camaradas, esta farándula de salteadores de nuestras conciencias y nuestros interenses, quiere continuar sus holgorios, sacudiendo su látigo a todo el que se interponga en sus caminos, con objeto de dejar libre el campo y cometer a sus anchas sus fechorias. Nosotros, los trabajadores que hemos vivido bajo su tiranía, nos levantamos contra ella con el escudo de nuestra Organización y no estamos dispuestos - oígase bien - a que esos salteadores les quede el campo raso para que actúen libremente en sus sospechosas maquinaciones. Ellos, compañeros, con sus viles y criminales astucias insultan y coaacionan a nuestros hermanos para que nos peleemos unos con otros y ellos quedarse cobardemente en sus casas, viendo con alegría como nosotros nos matamos y que la única trinchera desde donde podemos defendernos se va ha derrumbar. Y esta trinchera, camaradas, es nuestra Federación. Trinchera que defenderemos los trabajadore de Hermigua con nuestra sangre y nuestras vidas antes de volver a ver, compañeros, aquellos tristes espectáculos que con nosotros se cometían, de tener que darles las gracias a los señoritos cuando nos daban patadas, deshonraban a nuestras hijas y humillaban a nuestras mujeres. Esta trinchera, compañeros, ante los insultos y zarpazos que la canalla caciquil y sus esbirros nos están infiriendo y nos intentan inferir, les plantea hoy una batalla con una HUELGA GENERAL, si antes no cesan en sus campañas y en su consigna de no darles trabajo a nuestros compañeros que se hallan en paro forzoso, fresco en vuestra memoria el movimiento que hubimos de efectura para lanzar por la borda al famoso Presidente del Cabildo por su actuación solapada en contra de los intereses del pueblo. No más lejos se halla tampoco la sucia maniobra de los elementos del Ayunatmiento - patrocinada por la rata blanca del tal Galván - cuando secundando unos de los habituales gestos de soberbia de sus amos, obligaron a un pobre muchacho en actuación de Alcalde a cometer un acto arbitrario en su no menos famosa imposición de aquello  que según ellos dieron en llamar Bolsa del Trabajo. Aquí la Federación como en el hecho anterior con una actuación ejemplar y enérgica de nuestros afiliados, dejo en cuadro, sin que prosperara, la triquiñuela, que una vez más el Galván lanzaba contra nuestros hermanos trabajadores.

 

Las provocaciones persisten. Hoy con caracteres de tragedia para nuestros hermanos en lucha. Un paro forzoso agudo aflige a la mayoría de nuestros componentes, debido como es bien conocido por todos al  «boicot» declarado a todo obrero que se halle federado, como si esto fuera un delito. La intensidad de este «boicot» se acentúa cada día. Conocemos este truco de los caciques, y nuestra Organización sale una vez más al paso de esta maniobra y vencerá. Tendremos que garantizar, tanto por dignidad como por humanidad, que nuestros compañeros no se mueran de hambre. Sus vidas, como las de sus mujeres y sus hijos valen tanto por lo menos como las de los ricos. Este truco ya viejo y gastado es, como ya sabemos, porque se aproximan unas elecciones y como son los trabajadores los que deciden, sobre ellos caen. Para ésto necesitan invadir nuestro campo y no reparan en medios para desacreditarnos. Entre ellos obligar a un desgraciado a que rompa su carnet de obrero y tome en cambio uno de los grandes terratenientes. Esto que no es ya sólo un insulto que nos dirigen sino una burla a la inconsciencia de este trabajador, sabremos nosotros repararlos con dignidad. Por eso, compañeros, como acto de protesta contra estos atropellos y por el hambre que padeceis la mayoría de vosotros nos vemos precisasdos, cuontra nuestra manera de ser y actuar, a lanzarnos a una HUELGA GENERAL que será declarada el día 21 del actual,

Por lo tanto, a la HUELGA GENERAL como protesta.

Por el paro forzoso.

Por la actuación ruinosa y corrompida del Ayuntamiento

Por las campañas de la canalla caciquil.

Por el triunfo de nuestra causa.

Camaradas,

¡¡¡ Viva la Huelga General !!!

 

Hermigua 14 de Febrero de 1933.

 

 



 

Así, en Julio de 1932 se paralizan las obras por presiones de los terratenientes que querían impedir que los obreros que estuvieran sindicados trabajaran en dicha obra. La Federación Obrera de Hermigua solicitó al Gobierno Civil de Tenerife, que se admitieran a dichos trabajadores, y el Gobierno Civil ordenó que se admitieran un mínimo de 100 obreros que estuvieran sindicados.

El 19 de Marzo de 1933 se presentan en la obra el centenar de trabajadores, pero el capataz de obra, siguiendo los dictámenes del contratista, se niega a admitirlos. El 20 y el 21 de Marzo, con nuevas comunicaciones del Gobierno Civil reiterando la orden de admitirlos, se volvieron a repetir los hechos.

El día 21 se acuerda en una reunión en la Federación Obrera de Hermigua convocar huelga general para el día siguiente.


22 de Marzo de 1933 (Los Sucesos)

La huelga general fue casi total y los huelguistas se dirigen hacia la Playa. A la altura del Cuartel de la Guardia Civil el jefe del puesto, el cabo Fuentes, intentar disolver la protesta, pero no lo consigue y la comitiva continua con su recorrido.

Momentos después el cabo envía un camión para traer como refuerzos a los guardias de Agulo, y los manifestantes intentan impedir que el camión salga de La Castellana, pero sus esfuerzos son infructuosos.

De regreso el camión se encuentra con los manifestantes en el Palmarejo, que habían cortado la carretera, y algunos, principalmente las mujeres, comienzan a increparlos y poco después algunos golpean el camión y lanzan algunas piedras. Ante ésto el Cabo Antonio Fuentes dispara su pistola y ordena disparar a los otros guardias. Los manifestantes se abalanzaron sobre ellos y desarman a varios, aunque en el forcejeo con el Cabo Fuentes y el guardia José Garrote, éstos se precipitan por el barranco. Por otro lado, el guardia José Cano consigue seguir disparando hasta que es muerto por la multitud. En el tiroteo resulta muerto el obrero Antonio Brito Brito y varios más resultan heridos de diversa consideración. Los manifestantes enfervorecidos rematan al Cabo Antonio Fuentes. Mientras el Guardia José Garrote, que se había hecho el muerto, consigue huir y refugiarse en casa de uno de los terratenientes.

Ese mismo día parte de Santa Cruz de Tenerife una dotación de la Guardia Civil dirigida por el Teniente Coronel Juan Vara Terán de 37 guardias civiles a bordo de la embarcación “Viera Y Clavijo”. También parten desde San Sebastián varios números de la benemérita. Multitud de personas son detenidas en los días siguientes.

Son procesados un total de 33 personas por “los Sucesos”, todos ellos pertenecientes a la Federación Obrera de Hermigua y más de un año después, concretamente el 9 de Julio de 1934 se dictan las siguientes sentencias:

PENA DE MUERTE:
Leoncio Fagundo Hernández
Francisco Martín Negrín
Avelino Navarro Méndez
Manuel Avelino Perdomo Plasencia
Vicente Valladolid Mesa

20 AÑOS DE PRISIÓN:
Domingo Medina Santos

12 AÑOS DE PRISIÓN:
Serafín Casanova Medina
Avelino Hernández Barrera
José León Piñero
Juan Martín Hernández

6 AÑOS DE PRISIÓN:
Fernando Ascanio Armas

3 AÑOS DE PRISIÓN:
Antonia Gutiérrez González,
María Hernández Hernández
Catalina Hernández Negrín

2 AÑOS DE PRISIÓN:
Manuel Peraza Hernández

ABSUELTOS:
José Almenara González
Vicente Almenara Rodríguez
Tomás Brito Méndez.
Victoria Cabrera Prieto.
Manuel Casanova Medina.
Juan Correa Mesa.
Juan Darias Brito.
Manuel Fernández Hernández
Anselmo Hernández Barrera.
Antonio Hernández García.
Manuel León Cordobés.
Alonso Medina Medina
Antonio Mendoza García
Manuel Mendoza Herrera.
Antonio Mesa Hernández.
Antonio Mesa Morales
Antonio Rizo Medina
Domingo Rodríguez Henríquez.

Con esta sentencia comenzó una lucha de los movimientos obreros en la isla, especialmente las Federaciones Obreras, por la Amnistía para los “presos de Hermigua”, que se conseguiría en 1936, pocos meses antes del golpe militar.

Tras el 18 de Julio todos los implicados en los Sucesos vuelven a ser detenidos, muchos de ellos en “sacas” y muchos de ellos fueron “desaparecidos” junto con otros no implicados directamente en el proceso:

Leoncio Fagundo Hernández
Francisco Martín Negrín
Avelino Navarro Méndez
Manuel Avelino Perdomo Plasencia
Vicente Valladolid Mesa
José León Piñero
Domingo Rodríguez Henríquez
Juan Martín Hernández
Antonio Martín Hernández
Antonio Hernández García
Manuel Casanova Medina
Jesús Chávez
Tomás Brito Méndez
Enrique Bizcaría
Antonia Pineda Prieto y su hijito recién nacido
Fernando Ascanio Armas
Pablo Ascanio


Bibliografía:
Javier González, Francisco, “La desmemoria histórica”,
García Luis, Ricardo y Torres Vera, Juan Manuel, “Vallehermoso: El Fogueo”
García Luis, Ricardo y Torres Vera, Juan Manuel, “El 18 de Julio en La Gomera”

Fotos:

Memoria Digital de Canarias. Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Disa, S.A.

Actualizado el: 22/03/2007     Articulos relacionados
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