Tras la caída de la dictadura de Primo de Rivera en Enero de 1930 surge en Canarias la necesidad de las nuevas corrientes políticas, para lo cual la pequeña burguesía toma un papel relevante.
Por estas fechas aparece en el diario tinerfeño ‘La prensa’ un artículo que critica las declaraciones hechas por Leoncio Bento, gran cacique de Agulo con claras ideas fascistas. Este artículo lleva la firma de un grupo de Gomeros que ejercen sus estudios en dicha isla y que se hacen llamar ‘Agrupación Juvenil Gomera’.
En pocos meses este núcleo de jóvenes lanza a la calle su propio periódico: «El Altavoz», que tiene como director al poeta Pedro García Cabrera. «El Antavoz» publica cada diez días unas tendencias satírico-revolucionarias que poco a poco alimentarán la conciencia del pueblo Gomero en su lucha contra el imperante caciquismo.
Pero el alma de su redacción es indiscutiblemente un joven de 23 años: Guillermo Ascanio Moreno, natural de Vallehermoso. Este muchacho procede de una familia bien acomodada la cual le permite ejercer sus estudios en Tenerife y las Palmas, más tarde en Barcelona y Berlín. Pero tanto su posición social, como sus constantes salidas de la isla, no le impiden identificarse con la causa obrera y activa en nuestra isla, el motor de la revolución.
Su gran personalidad y sus dotes de líder le permiten abrirse a un pueblo Gomero que se ahoga en un mar de caciquismo, pobreza, analfabetismo y necesidad. A finales de 1930 funda en Vallehermoso «Las Juventudes Republicanas» y organiza numerosos actos.
Recorre la isla acompañado por el campesinado, dando conferencias en las que muestra a un público exahusto su gran capacidad para la oratoria.
Continua su trabajo periodístico y el 6 de Agosto de 1932 el semanario ‘El Espartaco’ le publica un artículo con duras críticas hacia la Burguesía, dicho artículo desencadena una huelga en el puerto de Tenerife.
Sus constantes idas y venidas consagran sus ideas marxistas y en Octubre de ese mismo año dona a la «Federación Obrera» de Vallehermoso un terreno y unos planos para la construcción de un local social. Guillermo Ascanio es querido y venerado por un pueblo al que ha despertado de su eterno sueño embrutecedor. Obreros, campesinos y pequeña burguesía de toda la isla y especialmente de Vallehermoso siguen a este personaje que con sus ideas traídas de fuera planta la semilla de lo que más tarde sería ‘El Foguéo’.
El 18 de Julio de 1936 se produce el alzamiento militar por parte de los franquistas y comienza así la guerra civil española. Guillermo Ascanio se encuentra entonces en Madrid y rápidamente se une a las Milicias Republicanas fundando el mítico «Batallón Canarias» formado en un principio por isleños residentes en esta ciudad. Su destacada actuación en combate le asciende a comandante en Jefe de la 8ª División del Ejercito del Centro, con cede en el Pardo. Las primeras Brigadas Internacionales que llegan a Madrid luchan junto a Guillermo y finalmente se le concede la Medalla al valor de la República.
Una vez caído Madrid trata de hacer frente a los casadistas y reconquistarlo; pero su fracaso va acompañado por la traición de su ayudante y es capturado.
En Marzo de 1939 el periódico el Día publica:..... «Fusilado Guillermo Ascanio comandante de la Octava división...» pero la noticia es falsa.
Es conducido a la prisión de San Miguel de los Reyes donde se llega a negociar su puesta en libertad y luego trasladado a Yeserias. Encerrado y conciente de su futura ejecución no desiste en la lucha e imparte a los presos clases de Alemán, Matemáticas y francés.
Los reclusos admiran a este intelectual que no se derrumba y le hacen consultas de todo tipo ....Nunca se sentía molesto....dicen. Pero el gobierno franquista lo acusa de dirigir la resistencia desde la cárcel tras las declaraciones hechas por varios detenidos.
Ingresa en el local del servicio de investigación franquista, duerme tres noches en los calabozos para luego ser trasladado a Comendadores.
«Soy comunista; he sido jefe de una división; me he opuesto a la entrada de ustedes (franquistas) en Madrid; he luchado contra los casadistas, y hasta el último momento de mi vida haré cuanto pueda contra el fascismo y por la revolución. Ahora, hagan lo que quieran».
Guillermo Ascanio es fusilado el día 4 de Julio de 1941 a los 33 años de edad.
Guillermo Ascanio Moreno, alguien a quien no debemos olvidar.
Miguel Navarro Darias.
ESEKEN, Edición impresa Nº 6, pag. 3
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