Tagaragunche considera que la propuesta de crecimiento turístico hecha desde el cabildo gomero parece responder más a los compromisos urbanísticos adquiridos a escala municipal que a criterios de sostenibilidad. 
Esta Asociación ha detectado una serie de incoherencias e indicadores de muy difícil cumplimiento
La Asociación Cultural y Ecologista Tagaragunche, miembro de la Federación Ben Bagec-Ecologistas en Acción de Canarias, se ha sumado, junto a varios colectivos ciudadanos y ecologistas de La Gomera a la solicitud hecha al Cabildo Insular de ampliación del plazo de información pública del Plan Territorial Especial de Desarrollo Turístico de La Gomera. Para esta Asociación la actitud oscurantista que ha mantenido el Cabildo en la elaboración y tramitación del Plan, con una ausencia de información y consulta social previa a la aprobación inicial y al periodo de información pública, ha imposibilitado que se abriera un verdadero proceso de participación social sobre el contenido de un instrumento de vital importancia para el futuro desarrollo de la isla. Al mismo tiempo Tagaragunche desmiente la información vertida desde el Cabildo sobre la ausencia de alegaciones, ya que este colectivo sí que las presentó en el tiempo y en la forma adecuadas.
En cuanto al contenido del Plan, Tagaragunche considera que la propuesta de crecimiento turístico que se hace desde el Cabildo parece responder más a los compromisos urbanísticos adquiridos a escala municipal que a criterios de sostenibilidad, ya que algunos de los indicadores de sostenibilidad propuestos en el propio Plan no se van a poder cumplir. Esto es lo que ocurre con respecto a la presión demográfica, ya que mientras por un lado se estima que superar la cifra de los 40.000 habitantes supondría un desfase para la capacidad de carga de la isla, por otro lado la alternativa propuesta roza peligrosamente esta cifra (casi 38.000 residentes), lo que supone un riesgo que no debería asumir ninguna política de crecimiento que quiera apoyarse en el marco del desarrollo sostenible.
Otra incoherencia que se pone de manifiesto en este sentido es que el Plan se plantea como objetivo subsanar el desequilibrio territorial entre el norte y el sur, pero lo primero que se hace es incrementar 10.000 plazas turísticas convencionales para el horizonte del 2013 en los municipios del sur de la isla. A su vez, las expectativas sobre el turismo rural, que es el más ligado a los municipios de norte, es totalmente irreal, ya que si en más de 10 años no se han creado más de 150 plazas reguladas, no se entiende como se pretenden crear 800 en los primeros 4 años de implementación del Plan.
A Tagaragunche tampoco le cuadran las cifras que se plantean como techo del crecimiento de la planta alojativa (16.737 para el 2013), sobre todo por que no se tiene en cuenta la existencia futura de oferta alojativa irregular (estimada hoy en día en un 40% del total), lo que puede suponer un error de cálculo de consecuencias imprevisibles. A esto hay que añadir que tampoco se ha tenido en cuenta el turismo de tránsito, que aporta actualmente un flujo aproximado de 600.000 visitantes al año.
Además, el rápido crecimiento programado para el turismo convencional en la primera fase supera con creces la demanda de empleo que actualmente existe en la Isla, por lo que se tenderá necesariamente a la importación de mano de obra, sin que se prevea, tal como establece el avance de la Directrices, ningún tipo de plan de formación ni incentivos a la movilidad que favorezcan el aprovechamiento de las oportunidades de empleo por parte de la población activa residente en La Gomera o en el resto de las Islas.
Por último, Tagaragunche ha detectado que el modelo propuesto no tiene en cuenta tampoco la necesidad de crear servicios e infraestructuras básicas para responder a las necesidades de una creciente población residente y flotante.
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